sábado, 27 de marzo de 2021

 

LA ISLA

O

EL HOBRE QUE ANDABA DE PUNTILLAS

I

En el centro del escenario un desarrapado Cárabo con un arrugado sombrero entre las manos observa todo atónito, no puede creer lo que está viendo y lo que adivina. Le sorprenden las luces, el decorado, el público… todo llama su atención.

Cárabo.- Con todo lo que he andado y aquí está el resultado: soy una isla entre objetos, nunca debí decir lo que pensaba, tengo que procesar más las cosas ¿qué me importaban a mí las ojeras del primer ministro? ¿Qué parecía un perro pachón?   Pues que lo pareciera, ¿qué más me daba? Es que hay que ser tonto de remate, sabiendo de las prohibiciones y saltármelas así, a la torera…

Viento .- (entrando por el foro) ¡Señor¡ ¿A oído hablar del canto de la oropéndola? Es que estoy buscando un sitio donde poder descansar y  este bosque de objetos sucios parece un buen lugar y solo está usted. Es muy extraño pues me indicaron detrás de ese telón que aquí podría encontrar un buen sitio para descansar y hasta pudiera ser que tuviera algo de conversación. No es que sea muy habladora, pero nunca viene mal una parrafada con un amigo. ¿Por qué usted es amigo no?

Cárabo.- A mi no me mire, no tengo propósito de almohada y de hablar lo justo; sí y no y a veces tal vez.

Viento.- ¿Sabe de qué le hablo?

Cárabo.- No

Viento.-( Pues va a ser verdad. A ver qué dice.) ¿Es usted el filántropo escapado de la casa de salud, o sea, manicomio? Perdone la intromisión en su introspección.

Cárabo.- Tal vez.

Viento.- No es por nada, pero como le veo a usted tan bien puesto, tan bien vestido. Bueno, un poco disfrazado, pero bien vestido y tan buen mozo que he pensado que usted sería un buen conversador y que me podría explicar algunas de las cosas que desde hace algún tiempo me rondan por la azotea y no acierto a descifrar. Todo el rato me anda revoloteando la felicidad. ¿Sabe usted que es la felicidad? (Da igual, este no sabe nada) (al oído muy confidencial) No crea que estoy loca. Le hablo de estas cosas para despistar, el enemigo no duerme, está siempre atento  a lo que decimos, hacemos, vemos… y tenemos que andar con   mucho cuidado, con pasos de plomo.

Cárabo.- Pues ¿sabe usted una cosa?

Viento.- Si no me la dice, no.

Cárabo.- Desde que he entrado aquí estoy pensando en usted, incluso antes de que llegara. No sé por qué pero usted me recuerda a alguien que conocí hace mucho tiempo, muchísimo tiempo. Yo era aún pequeño…

Viento.- ¡Hijo!.

Cárabo.- ¡Madre!.

Viento.- Sabía que volveríamos a encontrarnos.

Cárabo.- ¿y ahora qué hacemos?

Viento.- Pues no se…

Cárabo.- Deberíamos abrazarnos, hace mucho que nos separamos, o tal vez darnos un beso de reconocimiento o…

Viento.- ¿Cómo has tardado tanto?

Cárabo.- Cuando me dejaste se produjo en mi un vacío muy grande, no te lo reprocho, no vayas a interpretarme mal, pero me faltaba tu mano para guiarme y me encontré muy desvalido. No obstante me repuse e hice todo lo que un Cárabo es capaz de hacer cuando se queda sin madre. ¿Lloré? Pues sí, lloré y poco a poco   dejé de llorar y cada vez tu rostro era más difuminado, más como cualquier otro rostro de los cientos y cientos que veía a diario y supe que si te encontraba me sería muy difícil reconocerte, casi imposible. Después vinieron días que pasaron sin tener un solo momento para ti. Me fueron atrapando circunstancias y circunstancias y cuando tenía un momento de sosiego me decía; joder si hace por lo menos dos o tres días que no he dedicado un minúsculo pensamiento en recordar. En esos recuerdos olvidados siempre estabas tu.

Viento.- Y yo aquí esperando.

Cárabo.- Sí, tu aquí esperando. Por fin nos encontramos en esta nada para siempre.

Viento.- Pobre niño despeinado. ¡qué solo por esos caminos¡ Si hubiera podido habría  estado contigo más tiempo, sobre todo en esos ratos desesperados. Ya no podemos hacer nada por nosotros, debemos perdonarnos todo. En este espacio no cuenta el pasado, no hay futuro y el presente es solo una palabra sin pasado ni futuro.

Cárabo.- No vayas a pensar que me he pasado media vida esperando este momento, de  eso nada, aunque me veas así he hecho cosas muy importantes.

Viento.- Las puedes enumerar. Cuéntanoslas, te escucho.

Cárabo.- No.

OBRA COMPLETA EN PDF:

LA ISLA o el hombre que andaba de puntillas

domingo, 24 de febrero de 2019



Solapados confines
los muros se adormecen
y el ruido sigue ahí alojado
persistente movimiento de labios
algunas oscuras aguas corren por las enredaderas del pecho
y alguna lámpara insinúa pálidas curvas de alcohol
el deseo despierta el comienzo de la noche
desparrama luces de ayes
un golpe duro en la frente con el vaso de ayer
hasta que se diga la última palabra
la que rompe el mármol de la monotonía
trepando por el pañuelo de cuello cubierto de blanco.


Posiblemente este será el último poema que publique en este Blog ya que en nada espero tener listo el de mi página web https://wendigo.es/




miércoles, 9 de enero de 2019

Calentando motores para un nuevo libro.

Hoy os dejo uno de los poemas que serán incluidos, se llama ausencia pero podría llamarse de cualquier otra manera.


Ausencia

Mastico tu nombre y lo persigo,
no queda ninguna vibración de energía donde nos proyectamos,
esta búsqueda acabará absorbiéndome
 espiral innecesaria,
la noche, ausencia de ti, me estrangula
sobresaltado despierto y mis manos están vacías y destruidas.

No hay esperanza sin ausencia.
Alargo la lengua confiando encontrar tus labios
los párpados cerrados,
abrazo indoloro
tu nombre me araña,
me arrastra por la calle abajo.

Quiero contarte el vacío,
tu ausencia,
imagínate un bosque de hojas húmedas,
huesos que andan
y tu nombre imposible de escalar,
sin bolsillos
y la luz lejana mordisqueada
me espera cada mañana sin ti.

martes, 20 de noviembre de 2018

Este poema escrito a mediados de los años  70 está dedicado a José Luis González, un canario en el camino.


-¿Tienes fuego?

-No. Busco una cabeza roja,

montón de hojas otoñales

y crepúsculos en los ojos.

Debe de estar en cualquier sitio,

sentado, tal vez, mirando

jugar a la pelota a unos niños

y hundiendo su mirada chica

en algún árbol retorcido,

alto, con algunos vástagos

apuntando a la niebla.

Está sólo entre tanto ruido.

(El rumor que se oye

ni son pájaros ni silencios de ramas,

son guaguas, bocinas y gritos).

-¿Habéis visto a mi amigo?

-¿Tienes fuego?

-¿Quién me ha despertado

de tan corto suspiro?.

-¿Tienes fuego?, por favor.

-No. Tengo limón y vino.

domingo, 7 de octubre de 2018


Puede que mi rostro se convierta en arco y dispare mis ojos

puede que ya no quiera beber de otra fuente que no sea tu sexo entre el follaje de los cabellos

porque ningunos senos de galaxias estremecedoras o por anillo de recién desposada hagan sucumbir a los tuyos tan distintos

porque ningunos labios pueden hablarme si no vienen envueltos en tu pelo

porque ningunos ojos me miran como los tuyos antes de que la ausencia los matara

porque ninguna Ella pueda tener fingida cara tan boba al escuchar promesas de amor que no le llegan

no te preocupes

si ya la vida me es tan efímera sin tus manos
y que las mías desprendidas de sus raíces vengan a acariciar las sienes cansadas

no te preocupes

al desprenderte de la columna vertebral de huesos

fuiste libre

y puedes hacerme sufrir con tu ausencia goma de borrar sin papel

y yo soy libre para sufrir mientras aguanten las cerillas que pugnan por danzar el Vals de la Muerte

no te preocupes

el idealismo de mis pupilas hará que siga bello encorvado

y siga deseando cuanto encierra el espejo de tez verde donde reposas

no te preocupes

cualquier día moriré pronunciando tu nombre

masticándolo como planta de poder resucitador

no te preocupes

al final moriré

solo al final

amor no eres culpable de que el esperma se derrita al sol

de que muera todas las tardes

porque amor la cabeza de turco rodó por el suelo y no existe

no te preocupes

seguiré tirando de los dientes hasta el último

y seguiré en el hueco esperando que se llene de tu deseo

eres libre para quedarte en el tiempo o venir y sazonar mis huesos.

                                                                1975

domingo, 23 de septiembre de 2018




El jueves 20 fue la presentación de mi libro Vía Láctea + Tiempos de Cró-Nó. Estoy muy agradecido a todos los que estuvisteis en la presentación y por supuesto a los que os hubiera gustado estar. Fue un día grande. Muchísimas gracias a todos por estar ahí.
http://eraseunavez.org/epages/ec2503.sf/es_ES/…